La planta que se observa en la imagen es, con gran probabilidad, la malva (Malva sylvestris o malva común), fácilmente identificable por sus hojas grandes, de un verde intenso, con una textura particular y un ligero aspecto arrugado. Históricamente, esta hierba ha sido un pilar en los remedios caseros para aliviar diversas irritaciones. En la era digital, numerosos videos virales han popularizado su aplicación para el cuidado ocular, aunque la perspectiva científica se mantiene más cautelosa al respecto.
¿Puede la malva ayudarte a calmar tus ojos irritados? Lo que dice la tradición y lo que recomiendan los expertos
¿Te encuentras a menudo con los ojos rojos, una sensación de cansancio tras largas horas frente a la pantalla, o esa molesta sequedad ocular que simplemente no desaparece? Esta es una experiencia común para muchos, exacerbada por el estrés diario, la exposición al polvo, el aire acondicionado o, sencillamente, el paso del tiempo. La irritación ocular no solo es incómoda, sino que puede convertir un día productivo en una jornada agotadora.
Sin embargo, la naturaleza nos ofrece una humilde aliada que nuestras abuelas ya conocían para mitigar estas molestias: la malva. Si bien no se trata de una solución milagrosa, su uso tradicional sorprende por su simplicidad y accesibilidad. Te invitamos a seguir leyendo, porque al final revelaremos un detalle importante, a menudo pasado por alto, sobre cómo utilizarla de manera segura para el bienestar ocular.
¿Qué es la malva y por qué se valora tanto para el cuidado de los ojos?
La Malva sylvestris, o malva común, es una planta silvestre muy extendida, que adorna jardines, campos e incluso los márgenes de los caminos. Sus hojas son características: de tamaño considerable, color verde vibrante, una textura ligeramente suave y vellosa. Sus flores, por lo general, exhiben tonalidades rosadas o púrpuras. Durante siglos, en la medicina tradicional de diversas culturas, desde Latinoamérica hasta Europa, ha sido apreciada por sus notables propiedades calmantes y suavizantes.
Su mayor valor reside en su elevado contenido de mucílagos, que son sustancias naturales que, al entrar en contacto con el agua, forman un gel protector. Este gel natural contribuye significativamente a:
- Humectar y suavizar las membranas mucosas.
- Reducir la sensación de irritación y picor.
- Crear una capa protectora temporal que alivia la superficie.
Es por esta razón que, en aplicaciones externas como compresas o lavados, la malva ha sido un remedio casero muy empleado para aliviar molestias oculares leves, como los ojos cansados o el enrojecimiento causado por la fatiga visual. Pero sus beneficios no terminan ahí…
La malva también es rica en flavonoides y antioxidantes. Según estudios generales sobre plantas de la familia Malvaceae, estos componentes pueden contribuir a la reducción de inflamaciones leves en tejidos externos, apoyando un cuidado natural integral.
¿Qué dice la evidencia científica sobre la malva y la salud ocular?

Si bien no existen ensayos clínicos de gran escala que posicionen a la malva como un tratamiento principal para afecciones oculares severas, la tradición herbolaria y algunas revisiones fitoterapéuticas respaldan su uso como coadyuvante en casos de:
- Alivio de la irritación ocular leve (por ejemplo, causada por polvo, viento o el uso prolongado de pantallas).
- Calma de párpados hinchados o la sensación de sequedad en los ojos.
- Apoyo en molestias asociadas a alergias estacionales leves.
Investigaciones sobre plantas con perfiles similares confirman que los mucílagos actúan como emolientes naturales, formando una barrera hidratante. Sin embargo, es crucial entender que la malva no debe reemplazar tratamientos médicos para condiciones graves como conjuntivitis bacteriana, glaucoma o problemas oculares crónicos. La realidad es que muchos oftalmólogos reconocen el valor de los remedios suaves y naturales como un complemento útil, siempre y cuando se utilicen con precaución y sin generar expectativas exageradas.
Beneficios potenciales de la malva más allá del cuidado ocular
Esta versátil planta medicinal no limita sus propiedades a los ojos. A continuación, un resumen de otros usos tradicionales comunes:
- Calma la garganta irritada (mediante infusiones o gárgaras).
- Apoya una digestión suave (gracias a su efecto emoliente en el sistema digestivo).
- Ayuda a la piel seca o irritada (aplicada en compresas o baños).
- Contribuye al bienestar general por su contenido de vitaminas y minerales (como vitamina C y calcio).
Para mayor claridad, aquí tienes una comparación rápida:
| Uso tradicional | Cómo se prepara usualmente | Principal beneficio esperado |
|---|---|---|
| Ojos irritados | Infusión como compresa tibia | Suaviza y humecta la superficie ocular |
| Garganta o tos seca | Infusión para beber o gárgaras | Calma las mucosas respiratorias |
| Piel seca o eccemas | Compresas o baños | Hidratación y alivio cutáneo |
| Digestión ocasional | Té simple | Efecto suavizante en el estómago |
Cómo preparar y usar la malva de forma segura en casa (paso a paso)
Si decides explorar los beneficios de la malva, es fundamental hacerlo siempre con responsabilidad y siguiendo las indicaciones adecuadas…