Las hojas de neem (Azadirachta indica), conocidas en muchas regiones como un recurso natural tradicional, han despertado interés por su posible rol en el apoyo a la salud cardiovascular. Imagina sentir esa pesadez en las piernas al final del día, notar cómo la presión arterial se eleva con el estrés diario o preocuparte por los niveles de colesterol que suben poco a poco con los años; estos son desafíos comunes que afectan a millones de personas en México y Latinoamérica, donde el ritmo de vida acelerado y la alimentación cambiante juegan un papel importante. Pero la buena noticia es que la naturaleza ofrece opciones complementarias, como las hojas de esta planta milenaria, que estudios preliminares exploran por sus propiedades antioxidantes y su influencia en el bienestar general. Y aquí viene lo interesante: hacia el final de este artículo te comparto una forma práctica y sencilla de incorporarlas a tu rutina diaria que podría sorprenderte por su simplicidad y potencial apoyo.