¿Alguna vez has experimentado esa extraña sensación de “alfileres y agujas” en tus manos o pies, como si se hubieran “dormido” de repente? Es una experiencia común: quizás mientras trabajas en el ordenador, te relajas viendo televisión, o incluso al despertar por la mañana, sientes un molesto hormigueo que te interrumpe y genera cierta inquietud. Esta sensación, conocida médicamente como parestesia, afecta a un gran número de personas y, aunque a menudo es inofensiva, puede ser bastante incómoda, especialmente si se presenta con frecuencia o persiste. Afortunadamente, comprender las razones subyacentes puede ser el primer paso para encontrar alivio. En este artículo, exploraremos las causas más comunes de este fenómeno y te ofreceremos consejos prácticos para gestionarlo. Además, te indicaremos cuándo es crucial buscar la opinión de un profesional de la salud.
¿Qué es la Parestesia y Por Qué Experimentamos Hormigueo y Adormecimiento?
El hormigueo y adormecimiento en las extremidades, conocido técnicamente como parestesia, se describe como una sensación anómala que incluye pinchazos, entumecimiento, quemazón o la percepción de “alfileres y agujas”. Esta experiencia surge habitualmente cuando existe una alteración en la transmisión de señales nerviosas. Diversas investigaciones y profesionales de la salud coinciden en que la parestesia puede ser provocada por factores como la compresión nerviosa, una disminución temporal del flujo sanguíneo o la irritación de un nervio. Es fundamental distinguir que, si bien muchas veces es un fenómeno transitorio y benigno, en otras ocasiones puede ser un indicio de una condición subyacente que requiere evaluación médica.
Causas Frecuentes del Adormecimiento y Hormigueo en Manos y Pies
Aunque la parestesia suele ser benigna, comprender sus orígenes es clave para abordarla con tranquilidad. A continuación, detallamos las razones más comunes:
- 1. Compresión Nerviosa Transitoria por Posturas Prolongadas: Esta es, sin duda, la causa más habitual e inofensiva de que se te duerman las manos y pies. Mantener una misma postura durante un tiempo considerable —como cruzar las piernas, dormir con el brazo bajo la cabeza o apoyar las muñecas sobre el escritorio de forma inadecuada— puede ejercer presión sobre nervios y vasos sanguíneos. Cuando se libera esta presión y el flujo sanguíneo y las señales nerviosas se restablecen, se produce la característica sensación de hormigueo. Estudios demuestran que millones de personas experimentan esto diariamente, especialmente quienes pasan largas horas frente a pantallas.
- 2. Síndrome del Túnel Carpiano y Otras Neuropatías por Compresión: Cuando el nervio mediano se comprime a su paso por el túnel carpiano en la muñeca, a menudo debido a movimientos repetitivos (uso constante del teclado, ratón, ciertas herramientas o actividades manuales), puede provocar hormigueo en manos y dedos, entumecimiento y dolor. Fenómenos similares pueden ocurrir en el codo (neuropatía cubital) o en el cuello, afectando otras extremidades. Esta condición es prevalente en oficinistas, músicos o personas con trabajos manuales intensivos, y los síntomas suelen acentuarse durante la noche o al despertar.
- 3. Problemas de Circulación Sanguínea: Una irrigación sanguínea deficiente en las extremidades puede manifestarse como hormigueo. Factores como el sedentarismo prolongado, la exposición a temperaturas extremadamente bajas o ciertas afecciones como el fenómeno de Raynaud (que afecta el flujo sanguíneo a los dedos) pueden contribuir a esta sensación. Una circulación adecuada es vital para el correcto funcionamiento nervioso.
- 4. Neuropatía Periférica y Enfermedades Crónicas: La neuropatía periférica implica un daño progresivo a los nervios fuera del cerebro y la médula espinal. La diabetes mellitus es una de las causas más destacadas de neuropatía periférica, iniciando frecuentemente con hormigueo, ardor o entumecimiento en los pies y manos. Otras causas incluyen deficiencias vitamínicas (especialmente de vitamina B12), trastornos tiroideos, enfermedades autoinmunes o la exposición prolongada a ciertas toxinas y medicamentos.
-
5. Otras Razones Menos Comunes pero Significativas:
- Problemas de columna vertebral, como hernias discales, que pueden pinzar nervios.
- Infecciones, lesiones traumáticas o efectos secundarios de algunos fármacos.
- El estrés crónico y la ansiedad, que en ocasiones pueden exacerbar o magnificar estas percepciones corporales.
Ahora bien, una vez identificadas las posibles causas, ¿qué podemos hacer al respecto para aliviar el hormigueo?

Estrategias Prácticas para Aliviar el Hormigueo y Adormecimiento
Si bien este contenido no reemplaza la consulta médica, muchas personas han encontrado alivio al incorporar los siguientes hábitos en su rutina diaria:
- Movimiento Regular y Cambios de Postura: Evita permanecer en la misma posición por periodos prolongados. Realiza pausas activas cada 30-45 minutos para estirar tus extremidades, cuello y espalda. Levántate, camina un poco y realiza movimientos suaves con los dedos de manos y pies para estimular la circulación y liberar cualquier compresión nerviosa.
- Optimiza tu Ergonomía al Dormir y Trabajar: Una buena postura es fundamental. Al dormir, procura usar almohadas que soporten tu cuello y cabeza de manera adecuada para evitar la compresión de los brazos. En el escritorio, mantén las muñecas en una posición neutra, usando soportes ergonómicos si es necesario, y ajusta la altura de tu silla y monitor para una alineación corporal correcta.
- Ejercicios Suaves de Estiramiento y Movilidad: Incorpora rutinas breves de estiramiento. Puedes abrir y cerrar los puños, rotar las muñecas y los tobillos, o estirar los dedos. Dedicar unos 5 minutos al día a estos ejercicios puede mejorar la flexibilidad y el flujo sanguíneo.
- Fomenta una Circulación Sanguínea Saludable: La actividad física regular, como caminar, es excelente para la circulación. Evita cruzar las piernas por tiempos prolongados y opta por ropa y calcetines cómodos que no restrinjan el flujo sanguíneo en tus extremidades.
- Nutrición Balanceada: Una dieta rica en vitaminas, especialmente del complejo B (como la B12), es crucial para la salud nerviosa. Incluye alimentos como huevos, carnes magras, pescado, lácteos, verduras de hoja verde, legumbres y frutos secos. Una alimentación equilibrada puede contribuir significativamente a la prevención de ciertas neuropatías.
¿Cuándo Buscar Asesoramiento Médico?
Aunque el hormigueo sea a menudo inofensivo, hay situaciones en las que es vital consultar a un profesional de la salud. Si el hormigueo es persistente, empeora, se acompaña de debilidad muscular, dolor intenso, pérdida de sensibilidad, cambios en la visión o el equilibrio, o si aparece de repente sin causa aparente, no dudes en buscar atención médica. Un diagnóstico temprano puede ser crucial para abordar cualquier condición subyacente y asegurar tu bienestar.