Como cirujano cardíaco con años de experiencia en quirófano, he visto de cerca cómo ciertos medicamentos comunes, que muchos adultos mayores toman a diario sin pensarlo dos veces, pueden poner en riesgo silencioso la salud del corazón. Imagina esto: tomas una pastilla para el dolor de articulaciones, para la inflamación o incluso para un resfriado común, creyendo que es inofensivo, pero con el tiempo esa decisión podría estar añadiendo presión extra a tu corazón ya cansado por los años. Estudios y observaciones clínicas muestran que algunos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), como el ibuprofeno o el diclofenaco, aumentan el riesgo de problemas cardiovasculares en personas mayores de 60 años, especialmente si hay hipertensión, insuficiencia cardíaca o problemas renales previos. La FDA y organizaciones como la American Geriatrics Society han emitido advertencias claras al respecto desde hace años.