Como cirujano cardíaco con años de experiencia atendiendo a adultos mayores, quiero compartir una advertencia importante que veo con frecuencia en la consulta: hay ciertos medicamentos de uso muy común que, aunque ayudan con el dolor o la inflamación, pueden poner en riesgo la salud del corazón en personas mayores de 60 años. Imagina tomar algo que parece inofensivo para un dolor de articulaciones o de espalda, pero que silenciosamente aumenta la presión arterial, retiene líquidos o afecta el ritmo cardíaco. Muchos pacientes llegan con síntomas que podrían evitarse si se conociera esta información a tiempo. La buena noticia es que existen opciones más seguras y hábitos que protegen tu corazón sin complicaciones. En este artículo te explico todo paso a paso, con consejos prácticos que puedes aplicar hoy mismo, y al final revelo alternativas que muchos ignoran pero que marcan la diferencia en la salud cardiovascular a largo plazo.