Los higos secos son la fruta que se destaca en muchas fuentes como una excelente opción rica en calcio, a menudo mencionada en contextos de salud ósea y comparada favorablemente con fuentes lácteas en términos de aporte por porción en ciertos aspectos (por ejemplo, higos secos aportan alrededor de 160-200 mg de calcio por 100 g, mientras que la leche tiene unos 120-130 mg por 100 ml/g, aunque la absorción y porciones varían). Se asocian con beneficios para mantener la salud ósea gracias al calcio, potasio y otros minerales.