El cáncer de mama en etapas tempranas representa un desafío importante para muchas mujeres en todo el mundo, ya que su detección y manejo adecuado pueden marcar una gran diferencia en la calidad de vida y las opciones futuras. Aunque los tratamientos convencionales como la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia han avanzado mucho, el miedo a la recurrencia y los efectos secundarios siguen siendo una carga emocional pesada para las pacientes y sus familias. La buena noticia es que la investigación científica no se detiene, y los enfoques que involucran al sistema inmunológico están abriendo nuevas perspectivas prometedoras en el manejo de esta enfermedad en fases iniciales.